Volver o no volver

Este post es de lo que más me está costando escribir desde que creé mi blog hace ya algunos años. Por un lado me atemoriza exponer demasiado mis sentimientos en estas líneas, por otro pienso que mi experiencia personal no tiene porque ser de utilidad para nadie. Aún así, hablando con una buena amiga que me ha convencido para que publique lo que he vivido en esta especie de experimento, puede ayudar a reflexionar, y quizás, ¿por qué no?, a abrir un debate en los comentarios.

Esta entrada tiene poco o mucho que ver con aquel “Venir o no venir, marcharse o no marcharse” de hace algunos años.
Como ya sabéis algunos de los que me leéis, estaba trabajando desde hace cuatro años como secretaria en una empresa 100% suiza, en la que todos mis compañeros eran suizos, bien situada en Zúrich, con un horario genial y dónde podía hablar varios idiomas con los clientes. Pero las condiciones estaban cambiando. Me quemé. Traté de negociar mejoras en la última reunión anual, pero ni caso. Me despedí. Di los tres meses de preaviso obligatorios, formé a mi sucesora y trabajé hasta el 31 de mayo. A continuación, lo que hice fue irme 2 meses de vacaciones a Alicante. Todo este rollazo es para poneros en situación.
Mis razones para retornar a España

Mi familia:
Están mis dos preciosas sobrinas, jugar con ellas, saltar en la cama elástica, pintar con los dedos, hacer plastilina, darle la papilla a Helena, hacer puzzles con Alejandra, bañarnos en la piscina, etc. Todo esto ha sido estupendo, mágico (con la ventaja de que encima las puedo malcriar y mimar como tía, y no tengo que sufrir como mi hermana toda la parte dura de la maternidad).
Está mi hermano, al que quiero un potosí, que vive en Valencia y al que no veo mucho.
Mis padres, mis tíos, todos mis primos. Más que mantener el contacto, es que estamos muy unidos.  Vamos, resumiendo, que soy muy familiar.
Nivel de importancia en mi escala: 10/10

(el vídeo no es mío, no son mis sobrinas, pero os podéis imaginar lo divertido que es)

Mis amigos:
Muchos, y buenos. De los que pese a estar 8 años fuera del país no hemos perdido la amistad. Están ahí, para llevarme de conciertos, a la playa, de compras, de cervecitas, de pañuelo de lágrimas.

Razones para no volver aún

Empleo: me niego a volver en las condiciones actuales. No ya el sueldo, que es irrisorio a todos los niveles, más bien el trato. El estar aceptando condiciones abusivas, porque siempre habrá otra persona que cogerá tu puesto de trabajo por menos. Y yo valgo mucho más que cuando me fui de Elche. He mejorado mi nivel de idiomas y he crecido (no en lo alto, que sigo siendo una enanita, pero sí a nivel laboral).

Política: para que me voy a mentir, si no soporto la situación política española. Un país que vota a corruptos, es un país cómplice, y eso es muy duro de digerir. Tampoco entiendo que los políticos no hayan comprendido el mandato de los ciudadanos, que es que todos se entiendan, como sí ocurre aquí en Suiza donde todos pintan algo en el parlamento, pero realmente es la participación ciudadana la que manda. Es quizás la razón de la que más me avergüenzo. Yo debería estar allí, luchando por cambiar las cosas que no me gustan, reivindicando, ayudando. Y sin embargo, es desde aquí, desde las asociaciones en las que estoy, desde donde aporto mi pequeñísimo granito de arena.

Coche: odio aparcar, lo odio visceralmente. Y si regreso a Elche necesitaría el coche para cada uno de mis movimientos. Puede que en ciudades grande como en Sevilla, Madrid, Valencia, Bilbao, Barcelona, etc. no necesitara un vehículo para desplazarme, pero en Alicante, Elche y alrededores estás vendido sin tu coche. Y lo de ir en bicicleta allí es una completa locura.

Impuntualidad: me he convertido en una histérica de la puntualidad. Odio esperar y que me esperen. En España lo habitual es ir llegando, aunque ya lleves 30 minutos esperando sola (incluso yo llego tarde, porque no puedo aparcar nunca).

¿Volver, pero a dónde? “Si alguien te comprende, que te compre”, reza un dicho que viene como anillo al dedo. Pero es así, estoy echa un lío. Si vuelvo a España sé que me asfixiaría en una ciudad tan pequeña como Elche (ojo, pequeña no es, porque 230.000 habitantes no la hacen precisamente un pueblo). Necesitaría el ritmo de vida que llevo aquí, y sé que algo así sólo lo podría alcanzar en Valencia (y por ende, estaría alejada a 1h30 de mis sobrinas y tampoco las vería siempre). Y volveríamos a lo mismo, tendría que empezar de cero y buscar nuevos amigos, y echaría de menos a mi familia, a mis amigos de Suiza y a mis amigos de Alicante.

Razones para quedarme en Suiza

Amigos:
No puedo contar con los dedos de las manos ni de los pies la cantidad de buenos amigos que tengo aquí. De los de verdad, de los que te ayudan si tienes un accidente y tienes que ir al hospital, o un resfriado y te llevan sopa; de los que están ahí para ir de fiesta, al cine, a una manifestación, a una charla, o para escucharte si los necesitas. No importa el idioma, ni la procedencia. Son de aquí y de allá, pero son tus amigos.

Mi bici: puede parecer la mayor tontería, pero echaba de menos pasear en mi bici por la ciudad.

El país: AÚN NO HE VISTO todos sus cantones, ni he ido a todos los enclaves turísticos, aún me falta tanto por recorrer aquí. Tengo una lista pendiente.

Trabajo: aún no he tenido el empleo que me llene plenamente. ¿No vale la pena intentarlo?

Lo que no me gusta de Suiza

Necesito el sol, la luz. De eso no tienen la culpa los suizos, y estoy aprendiendo a amar como ellos las cuatro estaciones del año, pero se me va mucho la pinza cuando llevo cinco días sin ver el sol. Mucho.

Es una sociedad de bienestar, donde la calidad de vida me envuelve como una suave batamanta de felpa, olvidando la dura realidad del mundo que me rodea.

Tengo problemas para dormir. En Elche no me pasa.

¿CONCLUSIÓN?

No tengo ni idea de qué hacer con mi vida. Tengo que centrarme en buscar un trabajo, eso está muy claro. Pero tiene que ser en algo que me llene, o volveré a quemarme y a ahogarme.

Es complicado, y a la vez todo tan superficial y egoísta. Peor lo pasan mis amigos de Chile, Colombia, Australia, etc. Ellos sí lo tienen más complicado para volver a casa…

¿Y vosotros, habéis sentido lo mismo que yo?, ¿tenéis también ese miedo a volver y que no os guste lo que encontréis?, ¿pensáis, por el contrario, que no os quitan de Suiza ni con agua caliente, para disgusto de los votantes del SVP?

PS: diculparme por la sobredosis de música popie/indie. La necesitaba.

32 comentarios sobre “Volver o no volver

  1. Hola!
    Me siento muy identificada contigo. Llevo varios meses leyendo tu blog y la verdad es que me encanta!.
    Yo también quiero marchar de aquí. Vivo en Zürich desde hace año y medio, no tengo amigas, sólo a mi marido. Tengo a mis hijos y familia en España y es por ello que a veces me da el arrebato de querer irme, pero sé que tengo que aguantar aquí por el bienestar económico mío y de los míos. No queda otra….
    Mucho ánimo en tú decisión y siempre digo que si te equivocas que sea por tí misma y no por nadie. Suerte!!

    1. Querida Luisi. Muchas gracias por tus palabras. No nos conocemos y sin embargo te agradezco que nos hayas contado más sobre tu situación y tus sentimientos.
      No sé cómo darte fuerzas o apoyo a ti, ya que tú tienes a tus hijos lejos. Sólo deseando que vuestra situación económica pronto sea mejor y podáis reuniros pronto.
      En cuanto a la parte que dices de que nos tienes amigas aquí, te escribiré un email y vemos de solucionar eso. Igual nos conocemos en persona y te caigo fatal, eso no lo sabemos. Pero igual te saco de la rutina y pasamos un buen ratillo.
      Un abrazo muy fuerte.

  2. Me alegro de que te hayas animado a compartir tu experiencia! Estoy segura de que, aunque pienses que tus sentimientos y pensamientos son muy personales, somos muchos los que nos sentimos identificados con el relato. Incluso quienes están seguros de volver a España en cuanto puedan y quienes tengan claro que su futuro está en Suiza.

    Desde mi punto de vista, la cuestión es que “la perfección no existe”. No existe aquí, ni existe allí. La diferencia estriba en que quienes hemos dado el paso de dejar nuestro país para vivir en otro tendremos que aprender a convivir de por vida con la contradicción, con los sentimientos encontrados, con nuestro propio inconformismo, con sentirnos “un poco de aquí y un poco de allá”, con no volver a estar plenamente satisfechos donde estamos (ya sea porque añoramos el lugar de donde venimos o porque echamos de menos nuestro país de acogida), con sentirnos extraños en nuestra propia casa o cómodos en lugares que nos deberían resultar ajenos…

    Personalmente, estoy contenta de vivir en Suiza y creo que a mi experiencia en el extranjero le queda recorrido… pero siempre me faltan días para disfrutar de mi familia y amigos, y muero de ganas por tener visita (aunque luego sea cansado y me queje; en realidad me encanta tener a los míos cerca). También echo de menos mi ciudad natal, el pueblo, Madrid, mi barrio, las tiendas a las que solía ir, mis restaurantes favoritos… pero tengo claro que, si vuelvo, habrá mil y una cosas que echaré de menos de aquí, empezando por los buenos amigos que hemos hecho y que son casi familia.

    En definitiva, creo que haremos bien en acostumbrarnos a vivir con estos sentimientos porque nos van a acompañar siempre. Es el pequeño precio que pagamos por vivir la gran aventura de emigrar, con sus luces y sus sombras pero que tanto nos ayuda a crecer como personas.

    En lo que a ti respecta, egoístamente espero que te quedes con nosotros muchos, muchos años… y pensando en ti, solo hasta que sientas que tu etapa suiza ha terminado y es hora de volver a “casa”.

    Un abrazo,
    Sara

    1. Mi querida Sara, la de conversaciones que podemos tener hablando sobre las contradicciones. Tú y yo ya hemos hablado muchas veces de este tema, y de cómo sentimos que es una etapa que todavía no se ha cerrado (el estar en Suiza).
      Me gustaría que se inventansen ya las máquinas para teletranportarnos, para llevarme a mis amigos de Suiza a Elche para una tarde de playa, y lo mismo al contrario, para bajar en trineo el Uetliberg. Sin aviones, sin tener que pedir vacaciones ni pagar precios astronómicos de billetes de avión. Y tenerlo todo y no renunciar a nada, ayss.
      Luces y sombras, perfecta definición.
      Un abrazo compi.

  3. Ay Yoli, no sabes cómo te entiendo!!! Una de las razones por las que sigo aguantando aquí es el coche, porque si en Elche lo necesitas para todo, imagínate en Agost!! Y yo no solo odio aparcar, yo odio conducir en general. Eso, y que solo de pensar en volver a empezar de cero en otro sitio se me cae el mundo encima. Y sé que tarde o temprano lo voy a tener que hacer, y de hecho cuanto antes lo haga, mejor. Pero aun así soy incapaz de irme sin que me obliguen.

    1. Mi muy querida Sonia. Cuando estuve en julio una mañana con Guada y con Mari Reme todas nos acordamos de ti. Al igual tengo que ir a visitarte otra vez a Australia, porque si no en Agost no te veo! Tú aguanta ahí en Sydney sólo si eres feliz con quién estás, con lo que haces, con tu tiempo. Ojalá pronto te den un visado mejor.
      Por cierto, ya toca algún whatsapp en radiopatio, no?
      Un abrazo

  4. Yo por ahora no pienso en volver, digo por ahora porque nunca se sabe lo que puede pasar pero como ya sabes mi pensamiento es quedarme aquí para los restos. Eso sí, opino exactamente igual que tú en todos los puntos que comentas, lo que ocurre es que para mí (por lo menos por ahora) pesan mucho más las razones para quedarme por aquí. Siento no poder ayudarte porque esto es tan subjetivo!! Tendrás que poner en una balanza todas las razones que comentas a ver qué pesa más! Un besote!

    1. Querida Krika, toca ya una excursión a Frauenfeld, no?? Habrá que organizar algo entre semana en septiembre!
      Yo entiendo que tus motivos incluyen también tus preciosos monstruitos, que no puede darte una ventolera y hacer las maletas a lo loco e irte a otro lado. Supongo que yo tuviera un pequeño zuriquesito me sentiría más atada a esto.
      De momento son los amigos de aquí los que me envuelven con sus redes (eso y el chocolate), los que hacen pesar la balanza para el lado suizo.
      Un abrazo

  5. Hola Zuriquesa. Menuda encrucijada! Volver o no volver. En España estás disfrutando de un respiro. Sin el estrés del trabajo, con el sol y el cariño de tu familia y amigos, todo resulta ser como un bálsamo que te acuna y hace que duermas por las noches como un lirón. No quieres que esto acabe. Ya… Mientras escribes en tu blog vas desgranando los pros y los contras de “vivir aquí o allá?” . Amor, amigos, trabajo, dinero, qué es lo más importante?Poder tenerlo todo en un mismo lugar es el sueño de todos los que, un día, hemos tomado la decisión de irnos a vivir a otro país. Imposible. Se mire como se mire.
    No sé qué edad tienes pero deduzco que eres bastante joven. Los jóvenes que yo conozco han vuelto a España con un buen trabajo, ya que, a no ser que tengas muy buenos contactos, ahora mismo, buscar trabajo allí, chungo pastel.
    Aquí en Zurich conoces a gente? Tienes buenos amigos? Hablas el idioma? Pues ya es mucho más de lo que tengo yo (por poner un ejemplo). No me permitiría darte consejos pero mi humilde opinión es que, con un trabajo en Suiza, España no está tan lejos. Es la mejor manera de disfrutar del bienestar suizo y de lo mejor que tiene España (al fin y al cabo esta no se va a mover de sitio) donde siempre existirá la posibilidad de poder volver (pero volver a Suiza quizás sea más difícil). Skype, avión, móvil etc … Nada está demasiado lejos si te lo puedes permitir, (averigua que es lo que te impide dormir, seguro que hay una solución como el yoga o el deporte) Lo más difícil de aceptar es que las personas que quieres un montón estén allí. ACEPTAR: that is the question.
    Espero que encuentres respuestas a tus preguntas, mientras tanto, te deseo un feliz día.

    1. Hola Raquel, tu primer párrafo es un resumen excelente que sintetiza todo lo que yo he escrito en un post, pero al grano, jajajaja. Gracias!
      Estuve dos meses: todo junio y julio, que fueron ese bálsamo que comentas. Agosto está siendo una maravilla, de nuevo en Zúrich.
      No me considero joven ya, porque cumpliré dentro de poco los 36 y porque las resacas me duran ya dos días, jajaja.
      En Zúrich, Uster, Kloten, Würenlingen, Winterthur conozco mucha gente: muchos españoles como yo, pero también colombianos, italianos, cubanos, alemanes, suizos, griegos, etc, etc. Y cuando digo mucha gente me refiero a que se me solapan en un día dos o tres planes diferentes con amigos, y nunca puedo ir a todo. Y sí, muuuuchos de ellos son buenos amigos, como cuento arriba. Cuando hemos tenido algo grave de salud: estamos ahí. Cuando hay una mudanza: estamos ahí.
      Hablo el alemán regular, este año quiero hacer el examen del C1, aver si así me pongo las pilas.
      No puedo dormir porque mi cerebro piensa cuando no toca (revisa el post que enlazo sobre mis problemas de insomnio, jajaja).
      Tengo que pensar como tú: un trabajo aquí que me haga feliz y me permita ir mucho a España a ver a los míos (y muchos skype con mis sobrinas, que no se olviden de su tía favorita).
      Muchas gracias por escribirme.
      Te deseo una feliz semana.

    1. Hola Yoli! Me ha gustado leer una entrada más personal y entiendo tu situación. Estoy de acuerdo con Sara en que lamentablemente no podemos tener todo 🙂 A mí se me hace cortísimo ir a España y me da mucha pena ver cómo me pierdo ver a los bebés de mis amigos, las reuniones que siguen haciendo, ver a mis abuelas y que por mucho que quieras, vives a miles de kilómetros y no puedes estar en su día a día como cuando vives allí. Sin embargo, sé que si me volviera ahora, tras unas semanas de euforia, entraría en depresión por la situación laboral actual, y eso ahora mismo no estoy dispuesta a sufrirlo, la verdad. Es cierto que aún no me he adaptado del todo a este país, que me cuesta encontrar más amigos que se queden (lamentablemente se están yendo poco a poco porque estaban aquí temporalmente), pero creo que si trabajo más mi vida social, aquí puedo estar muy agusto ya que Maromo ha conseguido también un trabajo y adaptarse rápidamente cual camaleón.
      Sobre España, no creo que nuestro país tenga solución a medio plazo y no sé ya de quién es la culpa si no es de los propios españoles, que por hacer un símil, es como si los dinosaurios le siguieran votando al meteorito que los destruyó… absurdo!
      Para mí estar aquí es una oportunidad de prosperar a pesar de que nuestro país sea un desastre. Estamos a un par de horas de España en avión (ojo, yo que he vivido en California, valoro eso muchísimo!), estamos en un país organizado donde las cosas funcionan (he vivido en Roma y la burocracia allí sí que es de coña, jaja), y donde a pesar de tener carencias en lo social (ningún país es perfecto), laboralmente existen oportunidades y en general siento que hay más respeto por los empleados y sus derechos. No creo que acabe jubilándome aquí, pero pienso que no es el momento aún de volver.
      Un beso y ánimo en tu decisión, sea la que sea, seguro que será la acertada 🙂
      PD. Tu Maromo está igual? Estas decisiones cuando ya se es “un pack” tienen mucho más que considerar! besos!

      1. Alicia me ha iluminado JiJi, debe ser el calor. A todos nos ha dado esa nostalgia de volver en cierto momento, personalmente yo tampoco volvería y no por que Chile este mal, hice mi vida y mi familia en este país. Además me he vuelto, al igual que Yoli, una amante de la puntualidad y volver a un pais donde “voy llegando” significa “no me he ni levantado” me volvería loca. Hace unas semanas estuve en España, y les diré que de todos los paises a los que hemos viajado jamás habiamos visto tanto descontento social, los catalanes no izan banderas españolas y el tema en cada vagón de tren o bus es “Independencia” y algun otro “que se joda Rajoy” 😅…Eso que dice Alicia es cierto, duele perderse etapas de tus sobrinos o el matrimonio de la mejor amiga y quizás las ultimas cazuelas (plato chileno) de la abuela por estar a miles de KM. Pero sobreviviremos! 😉 Abrazos!!

      2. Querida Leyla,
        la política es muy importante porque afecta a cada cosa que nos rodea: las medidas para proteger el medioambiente, el inviertir en educación, en salud, en sanidad pública y de calidad, para proteger la maternidad, y que haya escuelas y guarderías públicas y/o subvencionadas. Ya los separatismos y los nacionalismos, a los que emigramos, creo que nos da igual.
        Tengo por cierto un par de buenas amigas chilenas. Tengo que escribirte un email y a ver si conocemos personalmente pronto.
        Un abrazo mi querida Leyla.

      3. Mi querida “Alicia”, tienes toda la razón en valorar que esta distancia es más corta. Como tú hace unos años en California, y nuestros queridos Manolo y Lorena (y Lola) ahora en Los Ángeles, eso sí son distancias de las que separan y duelen (incluso en el bolsillo).
        No sabía que habías vivido en Roma, eres un poco willy fog, jajaja.
        En cuanto a la política, ya sabes de que pie cojeo, y no puedo ser imparcial, pero sí, la culpa es nuestra.
        Mi chico tuvo una crisis parecida hace dos años y lo que hizo fue dejarse su trabajo e irse a recorrer Oceanía y Asia seis meses. Pero a mí me apetecía achuchar a mis sobrinas y empacharme a beber horchata, cada uno es como es.
        Mi decisión de momento es la que pongo al final del post, intentar trabajar en algo en lo que me sienta feliz. Así tal cual (y quizás bajar a Elche más a menudo).
        Un abrazo muuuy fuerte y una super felicitación para tu maromo por el curro, se lo merece!

    2. Me refiero a que los amigos españoles que viven en esos países, por poner un ejemplo, pagan muchísimo más dinero por sus boletos de avión y suelen ir una vez al año o cada dos años a ver a la familia. Y mis amigos australianos, colombianos, peruanos, chilenos, mexicanos que viven aquí también extrañan a los suyos, y les sucede que no pueden viajar tan a menudo como yo para ver a sus familiares. E incluso que tampoco pueden recibir a los suyos tan fácil al tener que solicitar visados y tener que hacer tanta burocracia.
      Me refería a eso.

    1. Querido Miguel, no sabía que te sentías también medio dividido entre dos países, entre dos tierras. Lo bueno es que tú tienes aquí el apoyo de Feli, que te da lo mejor de Suiza.
      Bueno, y que nos tienes a los granateros para lo que necesites. Besotes y hasta dentro de un ratillo.

  6. nena! no me voy a enrollar, estamos en la misma ciudad, conocemos lo que hay y no hay. Que dice tu corazoncito??? no te hagas un lio, estas quemada, quizas necesitas un tiempo de aire nuevo, un mes 4 meses o nueve…no hay problema…..tranquila, volver siempre podras volver, zurich esta aqui. Mi consejo es, despejate con lo que mas te gusta y poco a poco sabras lo que quieres y necesitas. Un beso, tranquila!!!

    1. Jajaja, mi corazón hay días que son una patata, otros un reloj de cuco. Mejor no hacerle mucho caso.
      Después de 8 años en Suiza, 2 meses en la terreta me han venido de perlas. Me ha dado tiempo a ver a casi toda la gente (los que no he visto, ha sido porque me decían:” ¿cuándo te vas, el 31 de julio?, ah, aún tenemos tiempo”, y evidentemente, luego fue imposible quedar en las dos últimas semanas llenas de planes a rebosar).
      Creo que estos meses que estaré de búsqueda de trabajo, me los tomaré también como semivacaciones, y eso me permitirá coger aire, despejarme como dices.
      Tú llevas poco tiempo, pero aún así, estás bien, ¿verdad?
      Otro beso, y muchísimas gracias por escribirme!

      1. Jajaja, entonces no te animaste a escribir y hacer un “vlog” hasta que llevabas tiempo aquí. Sigue con los vídeos. Un beso

  7. Buenas tardes no puedo opinar mucho porque me queda un mes para irme a Zurich, pero se que dentro de un tiempo pasare por lo mismo, mi marido se va con el trabajo de su vida sabe idiomas y conoce a un par de personas, yo…….. cero patatero. Pero ya me hice todas esas preguntas hace tiempo y simplemente respire me relaje y sobre todo no pensé en lo que tenia en un sitio y en el otro porque sabía que estubiera donde estubiera no tendria todo en la misma ciudad y cuando un problema no tiene solución mejor dejar de arle vueltas y cuando más relajada estés algo cambiará, seguro que para bien. Animo y veras como pronto llegar algo que lo cambie todo. Un besin

    1. Hola Bea, ánimo valiente! Ese 0 patatatero en amigos, pronto aumentará. Somos muchos los que estamos aquí en tu situación: algunos llevamos más tiempo y otros acaban de aterrizar.
      Tú por si acaso traéte en la maleta muchas ganas, ilusión y mente abierta para aprender, que junto a la paciencia, harán que el alemán entre en tu cabeza más fácil.
      Te escribo un email.
      Un abrazo

  8. Hola! Me encuentro en las mismas que Bea!! Vivo en otro continente y en Diciembre me iré para suiza ya que mi pareja es de allá, es bueno leer por lo que cada uno pasa en diferentes momentos para preparar lo que viene….

    Mucho exitos en lo que emprendan! Cuestión de actitud…. Supongo :@)

  9. Que ricoooo es leer tus palabras y tu corazón a través de tu blog. Mi nombre es Andrea, me encontré con él, buscando información más cotidiana, más cercana sobre Suiza y fue una gran sorpresa y ayuda.
    Actualmente estoy planificando mi partida el 2017 a Suiza, particularmente a Zurich, en una primera instancia, ya que mis hijos están estudiando y trabando allá. Somos de Chile, pero todos contamos con la nacionalidad suiza, soy hija de padre suiza y madre española, nacionalidad con la cual también cuento, lo que de una manera particular me hace sentirme mas cercana a ti.
    este verano fui a ver a mi chicos y fue una experiencia increíble, sentí a Suiza y a su gente suavemente cálidos, me sobrecogió su respeto y cuidado de sus gente (suizo y extranjeros), mirabas sus rostros suaves sin el ceño fruncido, lo que abunda en Santiago de Chile y que también observe en España ya que estuve en Madrid y Barcelona, imagino que producto de la presión que genera la situación económica y laboral que en ambos países existe.
    Parto con muchas ganas, con la alegría de estar más cerca de mis chicos, poder compartir sus vivencias y con el desafió de reinventar nuestra familia y en espacial mi vida, lo que me alucina y por momentos me aterra.
    Espero que estando allá, nos podamos encontrar, tomar un rico café y compartir nuestras visiones, experiencias y corazones.
    Una vez más gracias por abrirte y compartirte con nosotros. Un abrazo!
    Andrea

    1. Hola Andrea! qué bueno lo que cuentas sobre tu primer contacto con los suizos, y que estés preparando ya el viaje para 2017. Por supuesto que tenemos que quedar cuando vengas. Hasta entonces te busco en facebook. Un abrazo

  10. Que buen post, me he sentido identificada en cada palabra. Hace dos semanas que llegue de mis vacaciones en Espana y ni el buen tiempo ha ayudado. Solo llevo 5 meses y esta siendo muy duro… Ojala cambie pronto!
    Al final cuando llevas mucho tiempo sin vivir en espana o fuera de tu ciudad de nacimiento, como yo, ya no sabes un poco donde ubicarte… es complicado!

    gracias x escribir!

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